En el viaje de regreso surgió la idea de que los participantes, después de aquellas horas intensas de viaje, escribiesen su testimonio. Aquí ofrecemos unos cuántos, en todos se refleja un gran amor a Nuestra Señora de Lourdes.
Un recuerdo que ha perdurado hasta hoy, por Joan Romance
Corría el año 1957 y mis padres me llevaron a Lourdes. Mi primer recuerdo fue que mi padre tenía unos billetes que yo no había visto nunca de 5.000 y 10.000 francos grandes que se desplegaban pues no cabían sin plegar en ninguna cartera, eran francos antiguos que en pocos años se diezmaron para pasar a ser francos fuertes, más pequeños y de más valor. La segunda impresión fue el lugar donde se le apareció la Virgen a Bernardette Subirous, una gruta no muy profunda con un río a escasos metros y un manantial dentro de la gruta donde tocabas el agua, había varias fuentes y podías llenar garrafas, beber, etc. Al final del trayecto, encontrabas una zona de baños donde continuamente se rezaba el rosario con unas piscinas para personas como mi abuela, paralitica en una cama, y otras es un tacataca azul.
Mis padres me compraron una cantimplora con la imagen de la Virgen, santa Bernadette y la gruta, que me encantaba sobre todo porque se cerraba con una rosca y un vasito dorado encima. Ningún niño de mi colegio tenía una igual. También compraron unas medallas de color azul intenso que repartimos a la familia y yo quise un recortable que pinté con lápices de colores, recorté con la gran ayuda de mi madre y pegué las figuras. Dicho recortable era una reproducción de la gruta con la Virgen y santa Bernadette con una cofia y un cirio encendido en su mano. La conservé durante muchos años hasta que se rompió. Mis padres también compraron una caja de música a la que puedes dar cuerda y suena la oración AVE AVE MARIA, tiene una bombilla en forma de flor que se conecta a la red y por supuesto a santa Bernardette arrodillada y la Virgen. Es preciosa, aun la conservo, me encanta y promueve oración.
En aquellas fechas se estaba construyendo la iglesia subterránea de San Pío X, que se consagraría al año siguiente. Acabo de cumplir 75 años y esto lo recuerdo de cuando tenía 5, he ido a Lourdes muchas veces, he perdido la cuenta, es un Santuario que impronta y deja huella, para mi desde hace 70 años es el carisma de Nuestra Madre que notas que allí se personificó y dejó una fuerte huella en el lugar. Como San Juan Pablo que volvía a Fátima y a Lourdes cuando podía, son lugares donde notas la caricia de nuestra Madre.
- Han sido unos días inolvidables, por Rosa Parellada
Lo impactante ha sido percibir, en comunidad y en particular, la presencia consoladora de la Virgen de Lourdes.
Ha sido especialmente emocionante para mí rezar ante la gruta, la Adoración Eucarística, el baño en las aguas de los manantiales, la participación en los coros tanto de la Misa Internacional como de la procesión de las antorchas.
También fue muy entrañable reunirnos todos los feligreses de Montalegre en la Misa del día de Nuestra Señora del Pilar, celebrada por el rector de Montalegre Mn. Xavier Argelich. Muchas gracias a todos lo que lo ha hecho posible.
- Todo fue emocionante, por María del Mar Budia, familia Guiu
¡Fue muy bonito reencontrarse en Lourdes, en otro país! ¡Fue muy especial! Estar unidos por un sentimiento tan grande. La procesión de las antorchas acompañados por nuestro sacerdote también fue muy especial, un capellán muy cercano que se preocupa por todos nosotros y que quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Confesarme en Lourdes, con nuestro sacerdote ¡también fue emocionante y único! ¡La misa que nos celebró en otra tierra siento que nos ha unido a todos aún más! ¡A por más peregrinaciones preciosas con vosotros!
- La homilía de Mn. Xavier Argelich en la Capilla de san Cosme y san Damián en el santuario de Lourdes
Estos tres días en Lourdes han sido provechosos para el cuerpo y para el alma. Hemos participado en muchas actividades: El rezo del rosario en la Gruta, la Misa Internacional en la basílica de san Pío X, el trayecto del Vía Crucis, el sacramento de la confesión, la procesión nocturna del santo rosario, la inmersión en las piscinas. También nos hemos arrodillado ante la Virgen en la Gruta, y le hemos abierto nuestro corazón, o tal vez le hemos escrito una nota y la hemos depositado en los buzones de peticiones, participándole nuestros dones, nuestras alegrías y nuestras dudas.
Todo ello nos ha de llevar a vivir una vida centrada en Jesucristo, sabiendo escuchar la Palabra de Dios, como la escuchó santa Bernardette sin saber leer ni escribir. Ella obedeció e hizo lo que le indicó la Virgen. Escribamos su nombre en nuestro corazón y recordémosla en momentos de dificultad, confiando plenamente en Dios. Aprendamos el Evangelio, veamos a Jesucristo en nuestro interior y como Él decía Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen. Vivamos la caridad y pongamos nuestras intenciones en manos de la Virgen.
- Algo más de la peregrinación que no se comentó en la Crónica, por Maria Lourdes Roura
Echo de menos la procesión del Santísimo que fue el domingo a las 5h de la tarde; estaba nublado o no había peregrinaciones numerosas con muchos enfermos; se hizo íntegramente dentro de la basílica de san Pío X y consistió en Adoración y recorrido con la Custodia para bendecir, por zonas, a los fieles, principalmente ante los enfermos. Se que algunos peregrinos se perdieron porque esperaban que empezara fuera y desde el santuario ahora no avisan por megafonía.
¿Cómo hacer una poesía / A una divinidad, cual eres Tú Virgen María? / Con todo amor y humildad / Pues todo amor eres Tú Inmaculada Virgen María / Que con humildad divina / Bajaste a Lourdes / E iluminaste a Bernardita / Para que difundiese Tú mensaje / Al orbe entero / De esperanza amor, oración y humildad / Para encontrar la felicidad en nosotros mismos / Porque todos somos amados por Dios / Porque todos somos dignos ante Dios.
Escribo estas palabras / Lo hago porque en Lourdes hallé / Una relación de amor / Contigo Virgen María / Y con Bernardita/ Relación que se sitúa a nivel de corazón.
¡Ayúdame, ayúdanos, Virgen María / A descubrir en este mundo / Otro mundo, el Reino de los Cielos / Donde reina el Amor de Dios / Del que Tú Inmaculada Virgen María / Nos has llenado de pleno / De rodillas estamos para hacer penitencia / Penitencia que nos convierte en tus siervos.
Cristianos somos y / Por Dios habitar debemos dejarnos / Para ser inmaculados / Perdonados e indultados / Y para ser también testigos de Dios/ Amen. Amen. Amen.
Comunicación Montalegre








