Dios es un Dios de vivos

Estamos inmersos en una sociedad que avanza sin rumbo claro y que da la impresión que se mueve al vaivén de los gustos y deseos del momento. Se ha olvidado de Dios y por lo tanto piensa que todo vale, que la felicidad está en dar gusto a lo que me apetece. De esta manera se han ido introduciendo toda una serie de actitudes e ideologías, incluso con respaldo legal, que están instaurando la llamada cultura de la muerte. Cultura que, paradójicamente, tiene horror a la muerte física y busca la manera de evitarla, pero, a la vez, no tiene reparo en propugnar y favorecer el aborto y la eutanasia, ni tiene en cuenta la vida espiritual del ser humano. El hombre y la mujer ya no saben quiénes son. Han apartado a Dios del mundo y éste ha entrado en una oscuridad profunda, de la que sólo podrá salir si los cristianos somos capaces de iluminarlo con nuestra fe hecha vida.

Necesitamos recordar de nuevo que Cristo nos llama a la vida, a una vida nueva que empieza con el bautismo y culmina en la vida eterna. Dios nos ha creado para vivir y, cuando por nuestra desobediencia se introdujo la muerte en el mundo, vino a rescatarnos para darnos la vida eterna y llenarnos de esperanza con la resurrección de la carne. Al recordar este mes de manera especial a nuestros seres queridos ya difuntos, la Iglesia nos invita a considerar las verdades eternas y la necesidad de buscar la santidad personal para alcanzar la visión beatífica y poder vivir y gozar de Dios eternamente, porque tal como nos lo enseñó Nuestro Señor Jesucristo Dios no es un Dios de muertos sino de vivos (cfr. S. Mt. 22, 32). Él nos da la vida, nos la mantiene y desea que vivamos con Él para siempre.

Al considerar el más allá nos llenaremos de grandes deseos de fomentar a nuestro alrededor la auténtica cultura de la vida, aquella que tiene como centro a Dios y que su Hijo nos ha enseñado a vivir. La vida de Cristo es la vida del cristiano y es vida para todos aquellos que la abrazan. Dar a conocer a Jesucristo es dar vida a los demás.

Mn. Xavier Argelich

Bautizados y enviados

Queridos hermanos y hermanas:

He pedido a toda la Iglesia que durante el mes de octubre de 2019 se viva un tiempo misionero extraordinario, para conmemorar el centenario de la promulgación de la Carta apostólica Maximum illud del Papa Benedicto XV (30 noviembre 1919). La visión profética de su propuesta apostólica me ha confirmado que hoy sigue siendo importante renovar el compromiso misionero de la Iglesia, impulsar evangélicamente su misión de anunciar y llevar al mundo la salvación de Jesucristo, muerto y resucitado. 

El título del presente mensaje es igual al tema del Octubre Misionero: Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo. La celebración de este mes nos ayudará en primer lugar a volver a encontrar el sentido misionero de nuestra adhesión de fe a Jesucristo, fe que hemos recibido gratuitamente como un don en el bautismo. Nuestra pertenencia filial a Dios no es un acto individual sino eclesial: la comunión con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es fuente de una vida nueva junto a tantos otros hermanos y hermanas. Y esta vida divina no es un producto para vender sino una riqueza para dar, para comunicar, para anunciar; este es el sentido de la misión. Gratuitamente hemos recibido este don y gratuitamente lo compartimos (cf. Mt 10,8), sin excluir a nadie. Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, y a la experiencia de su misericordia, por medio de la Iglesia, sacramento universal de salvación.

La fe en la pascua de Jesús, el envío eclesial bautismal, la salida geográfica y cultural de sí y del propio hogar, la necesidad de salvación del pecado y la liberación del mal personal y social exigen que la misión llegue hasta los últimos rincones de la tierra. 

Confiemos a María, nuestra Madre, la misión de la Iglesia. La Virgen, unida a su Hijo desde la encarnación, se puso en movimiento, participó totalmente en la misión de Jesús, misión que a los pies de la cruz se convirtió también en su propia misión: colaborar como Madre de la Iglesia que en el Espíritu y en la fe engendra nuevos hijos e hijas de Dios.

Papa Francisco

(extracto del mensaje para el octubre misionero 2019)

La visión divina de la Obra

El día 2 de octubre de 2019, a la tarde, la Iglesia de Santa María de Montalegre ha celebrado la festividad de los Santos Ángeles Custodios con solemnidad. La Providencia quiso que, en ese día, pero de 1928 San Josemaría viese la Obra, por lo que en esta fecha se concreta la fundación del Opus Dei.

El rector en su homilía nos recordó unos hechos que se produjeron hace 91 años pero que siguen vivos, expandiéndose por muchos países: En la Iglesia de la Virgen de los Ángeles de Madrid, al momento de doblar las campanadas, San Josemaría tuvo una visión divina que no solo era para él, sino para la Iglesia y para la santidad de todos los hombres y mujeres del mundo … Todo nos encamina hacia la santidad, pero siempre ha de haber humildad, como la de estos niños que se acercan a Jesús … El Señor nos da medios. San Josemaría decía de sí mismo que al momento de ver el Opus Dei tenía 26 años, la gracia de Dios y buen humor, y con ello Dios quería que emprendiera la Obra. Estos medios también están a nuestro alcance, la gracia de Dios de los sacramentos y la oración, el sacrificio y el trabajo. Igualmente tenemos la ayuda de la Virgen, los santos del cielo y de los ángeles de la Guarda.

Mn. Argelich continuó diciendo, citando a San Jerónimo, del que se ha celebrado la fiesta recientemente “¡Cómo será de grande el alma de cada persona para dar el Señor un ángel de la guarda a cada una!” … Parece que no pueda ser la santidad en este mundo que se aparta de Dios o bien provocan escándalo las personas que deberían ser modelos de santidad … Además, podemos tener la tentación de salir de este ambiente, a veces maloliente como un charco estancado. No, este es el mundo en el que nos toca vivir, debemos ser constantes y pacientes, con la ayuda de los sacramentos y la Virgen de los Ángeles.

Al terminar la celebración, el rector agradeció la presencia de los asistentes, y su piedad. Mn. Juventeny dirigió los cantos y Josep Masabeu, el órgano romántico de Montalegre.

 

Isabel Hernández Esteban

Cine Forum: Temas de hoy para jóvenes de hoy

Este viernes 27 de septiembre de 2019, a las 8.30 pm se inicia una nueva actividad en Montalegre CINE FORUM: TEMAS DE HOY PARA JÓVENES DE HOY, promovida por chicos y chicas jóvenes dirigida a los jóvenes de hoy con temas que puedan interesarles.

Este grupo ha escogido la película EL ÚLTIMO REGALO, de la que hemos leído la siguiente sinopsis en una web:

Jason Stevens es un joven rico que puede permitirse todos los lujos y placeres de la vida. Cuando muere su abuelo, asiste a la lectura del testamento, aunque sin esperar nada debido a la mala relación que había entre ellos. Mientras que sus familiares consiguen una parte sustanciosa de la herencia, Jason, recibe una caja que contiene las pruebas a las que debe someterse para obtener la suya. A medida que las va superando va comprendiendo el valor real de la riqueza. (FILMAFFINITY).

Os esperamos con vuestros amigos y amigas.

¡Será una velada muy interesante!

 

Isabel Hernández Esteban

La imaginación de la Caridad

Al concluir el gran jubileo del año dos mil, el Papa San Juan Pablo II nos animaba a una nueva imaginación de la caridad con la intención de promover no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto de ayuda sea sentido como un compartir fraterno.

Al empezar un nuevo curso, me gustaría reflexionar sobre la acción caritativa y social que se realiza en esta Iglesia de Santa María de Montalegre desde hace ya tantos años. Para ello, es necesario empezar agradeciendo a todas aquellas personas que la hacen posible día a día, con su generosa dedicación que pasa habitualmente desapercibida. También agradecemos a todos los que ayudan con su tiempo o con sus aportaciones económicas, sin las que sería imposible ayudar a los que lo necesitan.

Secundando el deseo del Papa, también del Papa Francisco, desde la Acción Social de Montalegre, se ha procurado llegar a cada uno individualmente y crear esos lazos de fraternidad entre los beneficiarios y los voluntarios. Del mismo modo que se procura darles los instrumentos humanos y formativos para desarrollar sus cualidades y salir de la situación precaria en la que se encuentra la persona ayudada, también se fomenta el trato de amistad que facilita que todos se sientan acogidos en la Iglesia y puedan descubrir el amor preferencial de Dios hacia ellos.

Esta manera de actuar ha dado y continúa dando muy buenos resultados, por los que damos gracias a Dios, a la vez que nos animan a seguir trabajando con esa imaginación, inventiva con la creatividad propia de la Caridad cristiana. Siempre hay nuevos retos y posibilidades porque siempre habrá necesitados a nuestro alrededor.

Por eso, este curso nos gustaría poder involucrar a más gente en la atención de aquellas personas que viven solas o están enfermas. Y que muchas familias participen en el reparto de alimentos a las familias que los necesitan, creando esos lazos de fraternidad y amistad entre las familias. Fomentemos todos, con la ayuda de la Virgen de la Merced, la imaginación de la Caridad.

Mn. Xavier Argelich

Un grupo del IFFD de Familia sin barreras y amistad familiar, en Montalegre

¿Quién es el IFFD?

La International Federation for Family Development (IFFD) es una ONG sin ánimo de lucro e independiente cuya misión es dar apoyo a la familia a través de formación, creada en 1978. Está presente con sus programas en 68 países trabajando en colaboración con numerosas entidades, también en España. IFFD es miembro consultivo con Estatus Consultivo General ante el ECOSOC de Naciones Unidas.

En España

IFFD España es una asociación independiente, no lucrativa. Constituida para trabajar en la promoción, difusión y desarrollo de la Orientación Familiar encaminado a mejorar la vida familiar y social.

La Orientación Familiar es, en esencia, una ayuda a los padres en la educación de sus hijos y en su propia mejora personal y matrimonial.

En IFFD España queremos ayudar a los padres a tomar las decisiones correctas y a desarrollar su propio plan familiar.

¿Qué es exactamente lo que hacen?

Desde IFFD España forman a los moderadores que integran la red nacional de profesores que imparten los cursos de Orientación Familiar en nuestros Centros, también les damos asistencia y formación para todo el centro.

¿En qué consiste el proyecto actual?

El proyecto consiste en reflexionar sobre nuestra familia, en un ambiente de amistad y ayuda mutua.

La unión familiar y la profesionalidad en la educación de los hijos fortalece a la persona y a la familia en todos los aspectos de su vida.

Compartir experiencias educativas entre familias constituye una ganancia recíproca.

¿Cuál es el objetivo?

Proporcionar herramientas a las familias para que sean más felices:

Mejor conocimiento de los hijos. Compartir ideas con otros padres para afrontar mejor las situaciones complejas. Mejor comunicación entre los padres. Vivencia más plena de la vida familiar y conyugal.

¿Cómo trabajan?

La actividad es formativa y de amistad. Se hacen reuniones de grupos muy reducidos, 4 o 5 parejas, en un ambiente distendido. Las familias son diversas, por procedencia o entorno social. Entre 5 y 7 sesiones cada curso, una sesión al mes, según concrete con el grupo. En cada sesión se debate sobre un tema específico de educación y familia de forma participativa.

¿En dónde se desarrollan estas actividades?

Actualmente la red de formadores se mueve en las iglesias y parroquias católicas. Contactan con el rector. Le explican el proyecto. Si al párroco o rector le parece bien, informa a las familias y a partir se crean los grupos de familias. La actividad se desarrolla en los locales de la iglesia o de la parroquia.

En Montalegre

El curso pasado empezó a trabajar un grupo con un matrimonio moderador y ha ido muy bien. Se sigue a partir de septiembre de 2019.

Coordinador: Agustín García agar.fsb@iffd.org

IFFD Internacional

IFFD España

Isabel Hernández Esteban

Buscar la paz verdadera

En estos días calurosos de verano, en los que un gran número de personas tienen unos días de merecido descanso, es normal que pretendan encontrar un poco de paz exterior para reponer las fuerzas desgastadas por el ajetreo diario del año. No siempre se consigue, dependerá de muchos factores externos ajenos a nuestra voluntad. Pero lo que, si que podemos conseguir todos, tengamos o no esos días de reposo, es la paz interior, esa paz del alma y el corazón que sólo Dios puede otorgar. Procuremos buscarla ahora y en todo momento, pidiéndosela con fervor a quien realmente nos la puede dar: nuestro Padre Dios.

Jesucristo se presenta a sus Apóstoles no sólo deseándoles la paz, como hacían todos los judíos, sino otorgándoles la paz: “Mi paz os doy, mi paz os dejo”. La verdadera paz es aquella que anida en nuestro interior, que nos lleva a actuar en todo momento con serenidad y confianza, por muy grandes y complicados que sean los problemas que nos asaltan. Es la paz del que tiene la conciencia tranquila porque tiene el alma limpia. Porque busca el Reino de los Cielos, escucha la Palabra de Dios y se esfuerza por vivirla. Confía en Dios y encuentra, así, la paz duradera.

Cuántas veces se oye decir a la gente que entra por primera vez en Montalegre: “Qué paz hay aquí”. Y no es por el silencio del ambiente, o porque esté la Iglesia vacía en ese momento, sino porque realmente la belleza del Templo y sobre todo la presencia de ÉL, transmiten paz. Un rato de oración ante el Sagrario o ante una de las imágenes de la Virgen, o ante el crucifijo del fondo de la nave, llenan de paz. Esa conversación sincera con el sacerdote que te escucha y esa confesión, también sincera y profunda, nos llenan de paz. María, Asunta al cielo, que busquemos esa paz.

Mn. Xavier Argelich