A lo largo de estas últimas semanas hemos comentado temas relacionados con el viaje del Santo Padrea Barcelona. Ahora queremos referirnos a la entidad que visitará la tarde del domingo día 7 de noviembre, antes de dirigirse al aeropuerto de El Prat. Se trata de la Obra Benéfico Social del Niño Dios, que regentan las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, de la Beata Madre Carmen del Niño Jesús, beatificada hace dos años. Esta institución se dedica a la educación y tratamiento médico de niños y adultos con disminuciones físicas y psíquicas. Allí SS Benedicto XVI se reunirá con diversas familias de los alumnos y de los residentes de los centros, un gesto fraterno y de afecto del Santo Padre.
Tiene su sede actual en el Paseo Maragall, en el barrio del Guinardó. Disponen además otros centros, en el Valle Hebron y en las poblaciones del Maresme Tiana y Mataró. Los orígenes del Niño Dios son de finales del siglo XIX gracias al impulso de personas católicas, las cuales desde entonces confiaron a las Hermanas Franciscanas su gestión y desarrollo. Los inicios fueron en el barrio del Raval – barrio donde se ubica también esta Església de Santa Maria de Montalegre – y con el fin de cuidar a los niños que acogían crearon el Hospital del Niño Dios. En el año 1923 el hospital se instaló en la calle Mallorca chaflán con Dos de Maig, de Barcelona, donde ha estado hasta hace dos años en que se trasladaron al barrio del Guinardó. Este hospital de la Dreta de l’Eixample era una institución muy arraigada y las Hermanas Franciscas eran muy conocidas por la gente del entorno, no solamente por la labor que realizaban sino también porque todas las mañanas abrían su oratorio y podíamos asistir con ellas a la Santa Misa, antes de las 8, cosa que continúan haciendo en la nueva dirección.
Al tratarse de una fundación benéfica no tiene afán de lucro y se financia con los recursos fundacionales y patrimoniales propios, donativos, herencias y legados, subvenciones y remuneraciones a precio de coste, de los servicios que ofrece. Las Hermanas Franciscanas dirigen esta institución vinculada a un patronato presidido por el Arzobispo de Barcelona, Lluïs Martinez Sistach, el cual acompañará al Santo Padre muy especialmente en esta visita.
La visita del Papa también será un reconocimiento a la labor social que realizan los institutos de vida Consagrada a Catalunya.
Isabel Hernández Esteban





En unos días que no podemos considerar tranquilos, la noticia de que Su Santidad Benedicto XVI vendrá a Barcelona, concretamente al Templo de la Sagrada Familia, no debe sorprendernos. Hace falta claridad y, sin duda, el Papa será portador de ella. Nos ayudará a recordar que la Sagrada Familia no es un espectáculo para recaudar dinero y atraer a los turistas, sino, por encima de todo, un lugar donde fe y arte coinciden en una fusión naturalmente perfecta.
Si, como el propio Papa afirmó, no es casualidad que aquel encuentro con los artistas en la Capilla Sixtina se diese en un lugar “precioso por su arquitectura”, tampoco lo será la cita que se dará el siete de noviembre de 2010 en la Sagrada Familia, justo un año después de aquel encuentro. A todos los artistas, a los cuales Benedicto XVI honra con el calificativo de “guardianes de la belleza”, les confía la misión de ensanchar los horizontes del conocimiento siendo esperanza para la humanidad, dado que el Arte puede ser “camino de reflexión interior y espiritualidad”.


tas terminan dañando al otro o a uno mismo. Sólo la búsqueda sincera de ser fiel a los valores morales puede ayudar a hacer crecer a la persona y ofrecerle una verdadera realización personal. La verdadera vida ética consiste en someter y orientar las propias tendencias biológicas, también las sexuales, al amor auténtico, maduro y sincero, a la persona del otro, al servicio respetuoso de la nueva vida que puede aparecer en la relación sexual.
